BAKi, el fotógrafo surcoreano que capta el flujo dinámico de los cuerpos creando un lenguaje único.

El artista surcoreano Baki, también conocido como Kwi-Sub Park,  es bailarín y a la vez fotógrafo. Su experiencia en el Ballet Nacional de Corea, le permite ahora coreografiar su obra fotográfica con una precisión y expresividad impecable. Domina ambas disciplinas, baila y fotografía, sometiendo nuestros ojos a su energía interior y la despliega en el espacio.

Galardonado con el premio Anna Pavlova Photography, BAKi crea un lenguaje único; investiga el cuerpo no como un vehículo del movimiento y la emoción, sino como un medio maleable y sensorial comprendido instintivamente por una imaginación inherente tanto a la historia personal como a la colectiva.

BAKi capta el flujo dinámico de sus modelos desde sus contextos para devolverlos a un entorno más extraño; los bailarines se metamorfosean en notas de partituras, sus tutús de ballet se vuelven pétalos de flores, y los cuerpos, figuras geométricas. Sus creaciones pueden entenderse como un lugar donde la expresión del movimiento del bailarín puede ser iniciado y desarrollado más a fondo. Sus fotografías son puestas en escena.

Influenciado por la estética de Lois Greenfield, fotógrafa estadounidense, logra a la vez separarse de ella, fusionando movimiento, escenario y fotografía para articular un lenguaje pictórico único basado en el aforismo.

Su trabajo está fragmentado en tres series tituladas “Ink” (Tinta), “Vision” (visión) y “Shadow” (sombra). 

A continuación encuentran una selección de obras de cada serie:

#1. SHADOW

 

#2. VISION

 

#3. INK

Sus obras no tienen título, debido a que el artista cree que las diferentes perspectivas de las personas convierten el título en varias posibilidades.

 

Más información:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *