#NoTeQuedesEnCasa: La salud mental es tan importante como la salud física

En el año 2004, Shyamalan estrenó la película ‘El bosque’, la historia se daba en una pequeña villa, apartada de la sociedad, donde se educaba a sus habitantes para temer el exterior y al enemigo invisible que acechaba más allá de los límites de lo conocido.

Una alegoría que quizá hoy suena más certera que nunca, ya que a pesar de que el periodo de Aislamiento Social Obligatorio haya terminado en todos los países de nuestro continente, nos siguen sorprendiendo las calles vacías y las luces de los hogares permanentemente encendidas.

Si bien es cierto que el distanciamiento social continua y debemos mantener una serie de cuidados para no contagiarnos -ni contagiar- de coronavirus, el miedo a salir de casa ha calado de tal manera en nuestra subjetividad, que la pandemia parece haberse convertido en el único riego para la salud.

Vivir en confinamiento: nuestra salud mental también se pone en cuarentena

Pero ¿qué hay de la salud mental? ¿Realmente somos tan ingenuos para considerar que permanecer encerrados sin casi contacto con el exterior no causará estragos a nivel psicológico y emocional? Aunque no es un diagnóstico categorizado por los profesionales de la salud, algunos expertos ya hablan del termino ‘fiebre de cabaña’ .

El concepto de ‘fiebre de cabaña’ comenzó a mencionarse en el siglo XX en Estados Unidos para describir un tipo de estado mental causado por meses de aislamiento, soledad y aburrimiento, debidos a los largos e intensos inviernos que azotaban las latitudes extremas. Las personas que lo sufrían vivían dentro de espacios estrechos o lugares inhóspitos y aislados.

Si bien las posibilidades en la actualidad no son las mismas que en el S. XX, el concepto de ‘fiebre de cabaña’ nos hace pensar en la alegoría de la caverna de Platón y su relación con el miedo a salir de casa y contagiarse de Covid-19.

Expertos en salud mental hablan de las consecuencias negativas a nivel psicológico de la pandemia (Foto: Shutterstock)

La pandemia ha transformado nuestro hogar en un lugar de aparente seguridad frente a un exterior que representa todos los males y a la vez, nos ha condenado a permanecer encerrados, a ver pantallas planas y contemplar sombras, como aquel prisionero encadenado en el fondo de la caverna a ver solo sombras de una realidad que desconoce.

Como al cautivo se nos permite un ápice de libertad para contemplar la realidad y al salir, nos encontramos con un mundo disparatado de calles vacías y seres anónimos enmascarados. Vemos que lo que solíamos llamar ‘normalidad’ ya no es lo que era y eso nos genera aún más temor.

A través de innumerables fuentes de información, se nos muestra cada día un aluvión de cifras de contagios, fallecimientos y altas que cambian por segundos y de muy dudosa credibilidad en función de quién las cuenta y de dónde proceden. Esta información, proveniente de los telediarios y redes sociales, refuerza nuestro miedo a salir y terminamos por encadenarnos por voluntad, creyendo que de esa manera permaneceremos seguros.

¿Qué dicen las agencias y organismos de salud?

Las agencias de salud y los expertos advierten que se aproxima una ola histórica de problemas de salud mental en la población: trastornos de estrés postraumático, ansiedad, depresión, abuso de sustancias, agorafobia (fobia a salir del hogar) y suicidio.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha identificado las enfermedades mentales entre las más incapacitantes del mundo occidental. Se estima que, en 2030, la depresión será la principal causa de discapacidad.

Expertos en salud mental de Latinoamérica, España y Estados Unidos plantean que la atención debe ser aún mayor en el caso de las poblaciones vulnerables ante estos trastornos, como son los niños, pacientes ya diagnosticados con problemas de salud mental, pacientes que padecen la enfermedad COVID-19 y los profesionales de la salud.

“El 40% de la población presenta síntomas leves de ansiedad, el 12% moderados y el 4% graves. En cuanto a la depresión, el 29% presenta síntomas leves, el 9% moderados y el 5% graves”

Eduardo Vieta, Jefe de servicio de psiquiatría y psicología del hospital clinic de barcelona.

¿Qué podemos hacer al respecto?

La Asociación Médica de Texas elaboró un listado con las actividades que conllevan un mayor riesgo a la hora de entrar en contacto con el virus SARS-CoV-2, responsable de causar la enfermedad COVID-19,

El ranking consta de actividades clasificadas según el riesgo de contagio, ordenadas en una escala del 1 al 9, que ubica de menor a mayor la posibilidad de infectarse dependiendo la acción y establece cinco grandes grupos: riesgo bajo, bajo-moderado, moderado, moderado-alto y alto.

Coronavirus: Las actividades con mayor y menor riesgo para contagiarse de  COVID-19 | Sociedad | La Revista | El Universo

Como puedes ver, no es necesario que te quedes encerrado privándote de actividades sumamente beneficiosas para tu salud mental como caminar al aire libre, salir a andar en bicicleta o acudir a una muestra de arte.

¿Qué otras actividades realizas que supongan un bajo riesgo para tu salud? ¡Compártenos tus opiniones aquí abajo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *