Desenterraron el palacio del rey Herodes el Grande en Cisjordania

Arqueólogos israelíes descubrieron inéditos espacios del hogar del monarca de Judea, que fue construido entre los años 23 y 15 antes de Cristo y se encuentra al sudeste de Belén.

Encajado en medio de una montaña del desierto de Judea, el palacio de Herodes el Grande, tirano que reinó sobre la Judea romana, exhibirá nuevos tesoros desenterrados por arqueólogos israelíes, tras años de intenso trabajo de excavación.

Herodión (o Herodium) es un sitio arqueológico y turístico situado entre Jerusalén y la ciudad palestina de Belén, pertenece a una zona que se encuentra bajo control civil y militar israelí.

En esta montaña, el rey Herodes El Grande -padre del rey Herodes Antipas– mandó a que le construyeran un palacio-fortaleza donde sería enterrado luego de su muerte.

Según lo dicho por los expertos, el soberano-que reinó entre el 37 y el 4 AC- decidió sobre el final de su vida hacer enterrar su palacio con tierra extraída junto a las estribaciones de la propia montaña, lo que trajo como consecuencia un inesperado efecto: preservar la estructura.

En palabras de Roi Porat, arqueólogo al frente de las excavaciones, este sitio es un “laboratorio arqueológico único”, comparable a Pompeya, conservada por las cenizas volcánicas en el país de Italia.

Ahora, el público tendrá acceso por primera vez a la amplia escalinata coronada por arcos, que da lugar a la sala principal del palacio, cuyas paredes permanecen decoradas con magníficos frescos en tonos marrones, verdes y negros, representativos del estilo de la época.

Los afortunados visitantes, además podrán extasiarse, al pie de la escalinata, con un teatro que tiene unas 300 plazas, y un palco “VIP”, donde Herodes recibió en una ocasión al general romano Marco Agripa, en el año 15 a.C., según Porat.

Desentierran más vestigios del palacio del rey Herodes en Cisjordania |  PANORAMA.com.ve Novedades

Como afirma el experto, “se trató de una visita muy importante para Herodes”, quien en aquel momento mandó a redecorar el gran salón haciendo pintar falsas ventanas y frescos que evocaban la conquista de Egipto por Agripa, “custodiados” desde lo alto por suntuosos grabados.

Este magnifico sitio arqueológico funciona como una ventana para conocer la mentalidad del rey Herodes, a quien “solo le preocupaba una cosa: la manera de preservar su memoria eternamente”, subraya Porat.

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