Fernando Savater: “Cuanto más inculta una persona, más dinero necesita para los fines de semana”

El fin de semana. Esos dos cortos días que tanto parecen tardar en llegar e irse en un suspiro, representa el breve espacio de tiempo que la sociedad moderna ‘otorga’ a sus ciudadanos de solaz asueto, descanso y ocio. Un momento que todos esperamos, pero que no todo el mundo aprovecha para las mismas actividades.

Hay quienes prefieren no hacer nada, otros que aprovechan para realizar actividades al aire libre, o estudiar y leer, para salir de viaje, de fiesta, ir a misa o a centros comerciales. La lista podría seguir eternamente porque hay tantas actividades como personas en el mundo y para gustos no hay nada escrito.

Incluso hay quienes realizan varias o muchas de estas actividades para sentir que han aprovechado y rentabilizar el escaso tiempo de asueto de que dispone. De tal manera, que llegan el lunes más cansados y faltos de energía que si hubieran estado empleados en jornada intensiva para no ser asaltados por un cierto absurdo vital el domingo por la tarde-noche antes de acostarse para comenzar la semana.

No son todos los casos, claro. Pero sin llegar a esos extremos, de una manera u otra, todas las personas queremos sentir y constatar que los otros cinco días restantes han sido exorcizados de alguna manera. O mejor dicho, alejar la angustia por trabajar más tiempo que estar libre, ya sea, valorando el descanso o la fruición de lo realizado.

Y en este sentido, resuenan las palabras que el filósofo Fernando Savater hace un tiempo en México en la Universidad Autónoma de Aguascalientes. “Cuanto más inculta es una persona, más dinero necesita para los fines de semana”. Y no sólo por lo que respecta a la justa apología que hacía de la cultura (coger un libro vs. salir a gastar), sino porque, aunque todo el mundo siente un relativo vértigo ante la libertad, es esa misma capacidad de resistir la conciencia (de parar la rutina), la que un buen paseo o un buen libro pueden dar y no una noche de fiesta, un coche caro que no movemos entre semana o comprar la última televisión curva.

“La riqueza que nos dan los libros es una riqueza real”

“La persona que sabe leer, que se aficiona a la alegría de la lectura, tiene unos goces extraordinarios y además a muy poco precio. El mundo está lleno de diversiones caras. Cuanto más inculta es una persona, más dinero necesita para pasar los fines de semana, porque como no fabrica nada, no produce nada, todo lo tiene que comprar. Mientras que una persona con un cierto nivel de cultura, con la conversación, un libro o una música puede pasar el tiempo de una manera enriquecedora, la riqueza que nos dan los libros es una riqueza real más duradera y limpia que las que se tienen”. planteó el filósofo español.

Aquí te dejamos la conferencia completa en caso de que desees escucharla. ¡No tiene desperdicio!

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